viernes, 22 de octubre de 2010

Capítulo 7

Fátima le hizo sufrir. Le robaba besos bañados en noches estrelladas pero luego le daba calabazas, una tras otra. Se encerró en su habitación contando los pocos días que ella le demostró amor. Ella no entendía esa palabra. Dulce de día y alocada de noche. Pero sobrepasó la mala racha, fueron grandes amigos y él conoció a otras chicas. Pero Fátima siempre le reclamaba, ¿y por qué ahora? Y se repetía una y otra vez que no, que ella no le importaba ya, que la guardó en su baul de recuerdos y tiró la llave a un mar lejano.

Pero ahora no hay tiempo de pensar en eso, integrales, derivadas y cien chorradas más sobre matemáticas. No las entendía, no le gustaban y no encontraba un sentido a toda esa película de instituto. El quería montar en monopatín y en bici pues le encantaba hacer rutas por senderos montañosos y fotografiar paisajes; por eso siempre llevaba su cámara pues se dio cuenta que cuando no lo hacía la originalidad brotaba por todos los poros de la ciudad.

"Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad"  Gottfried Leibniz


No hay comentarios:

Publicar un comentario