sábado, 20 de noviembre de 2010

Capítulo 11

Vistos saliendo de un viejo portal, una espía enamorada de la persona equivocada. Ha llegado apresurada, agitada; y se detiene tras un árbol observando la situación. Que miserables nos sentimos, llegamos a hacer las mayores locuras por un amor perdido, escondido entre viejos libros en un viejo baúl guardado en el piso más alto del rascacielos de los recuerdos. Y sufres, y lloras y gritas al cielo que te envíe una señal, pues ya estás cansada de vagar por esta ciudad llena de mentiras, odio y repulsión. La gente se odia, o eso dicen por ahí. Click y una foto robada. Besa el móvil y se siente como una niña pequeña que ha conseguido una piruleta pero todavía no puede desenvolver el papel pues tiene que alcanzar la cima, tiene que llegar a probar el dulce paraíso de sus besos; vuelven las pesadillas a su cabeza. Lleva un lazo rosa que hace juego con sus zapatillas converse desgastadas; se lo quita y lo lanza al suelo mojado de lágrimas pesadas, lágrimas de cristal. Guarda el teléfono en el bolsillo de su chaqueta y suspira mientras golpea ligeramente su cabeza contra el árbol, contándo los días que quedan para que ocurra algo, dando cabezazos contra el calendario...

Y escapa corriendo, ligera, triste, esperanzada. Antes de subir a su moto conecta los cascos a su móvil y pone esa triste canción que escucha cuando necesita desahogarse.Y sigue llorando, cada vez con más intensidad, con una terrible pena. Arranca, corre a toda velocidad ignorando las señales de velocidad, ignorando un paso de cebra, ignorando que en la vida debes pararte a pensar para no caerse a un vacío sin salida. Y entonces ocurrió, la triste chica de la vespa chocó contra la sucia matricula de un coche desconocido. No se imagina, no sabe, pierde el conocimiento...

jueves, 18 de noviembre de 2010

Capítulo 10

Y recorre dedo a dedo su espalda fría. A ella se le erizan los pelos y se le ruborizan las mejillas. Termina con un beso dulce en la nuca; y se aleja acariciando su suave pelo negro.. Un escalofrío encerrado en cuatro paredes de una habitación llena de pasión, recortes de amor por las paredes, un televisor roto y cuarenta y siete botellas de cerveza desperdigadas por una habitación que desprende un olor a revolcones, sexo envuelto en sábanas color celeste y olor a marihuana. Toca la ventana con sus delicados dedos amarillos, debido a la nicotina; observa a los pájaros, y derrepente ve un avión. Si, ya sabe lo que tiene que hacer, un millón de ilusiones perdidas que vuelven. Un radio cassete hace que suene por toda la casa una preciosa canción que habla de como un chico le dice a su chica todas aquellas cosas que solían hacer en tiempos pasados y como todas esas cosas se han borrado, eliminado, esfumado...


Un brazo agarra su pequeña cintura y la hace girar por la habitación. Él ya se ha vestido, pantalones ajustados y una bonita camiseta negra, converse negros y un gorro de invierno que hace juego con sus deportivas que ella misma le regaló por su cumpleaños. Un beso robado, suave, lento, con sabor a café...y ella se acuerda, cosas que solíamos hacer juntos...

domingo, 7 de noviembre de 2010

Capítulo 9

El curso va avanzando, poco a poco, cayendo al suelo hojas de días pasados, apuntes de citas, días de exámenes;  y con él llegan los colores amarillos, anaranjados y marrones del otoño, hojas secas repartidas por todo el suelo de la ciudad y un frío que congela hasta tus sentimientos. Ya es común ver a las chicas del instituto con abrigos largos. Las bufandas han dejado de estar en el fondo del armario, para ocupar un sitio más accesible.


Ali y Blanca están en el recreo, han quedado con las demás, tienen algo que contarse.
- ¿Qué crees que tienen que decirnos? – pregunta Ali curiosa.
- Pues algún cotilleo que todo el mundo ya sabe y nosotras, como siempre, somos las últimas en enterarnos- Blanca se sonríe, le hace gracia esta situación. Sus amigas, exceptuando Ali, piensan que para sobrevivir en el instituto hay que estar al tanto de la vida personal de cada uno, hay que conseguir ser el más popular, el más malo, el más cabrón, ¿es lo que está de moda no?. Pero están tan equivocadas con ella...pues la verdad, es que no le interesa ni lo más mínimo todos esos cotilleos ni kits de supervivencia en el instituto.
- (Ali suelta una gran carcajada), ¿sobre quién crees que será esta vez?
- Pero ¿cómo puedes dudarlo? Seguramente que nuestra queridísima Carolina se ha ligado a otro de segundo.
- Si, sobre todo queridísima… Tienes razón, ¿con quién crees que se habrá liado?
- Bah, yo creo que está organizando una fiesta, ¿si no porqué la gente está tan revolucionada? ¿Apostamos?
- Apostamos.
Se estrechan la mano; no hace falta negociar el premio, ya saben que la que pierda de las dos tendrá que invitar a la otra, al menos a una hamburguesa del Mc Donalds.
Instantes después se acercan el resto de sus amigas: Paula, María y Sara. Falta Patricia, ¿dónde se habrá metido?- Se pregunta Blanca. Todas con la misma noticia en mente, probablemente acerca de Carolina, la chica más popular del instituto.
- Venga soltarlo ya que tengo hambre…
- Qué impaciente eres Blanca, ahora te acompaño si quieres- se ofrece María. Mira a su alrededor- ¿Y Patri?-preguntó.
- Al acabar el examen marchó apresuradamente sin decir nada- dijo Sara, preocupada.
- Bueno, ella sabrá lo que hace, luego se lo contaremos. Ahí va, no os lo vais a creer, pero nos ha llegado una invitación para el cumpleaños…
- Espera que lo adivino… - Blanca interrumpe a Sara, y cierra los ojos cómo si se estuviese concentrando, se pone los dedos sobre la sien y de repente exclama- ¡es el cumpleaños de Carolina!
- ¿Cómo lo has sabido?- pregunta Paula incrédula.
- El poder de la mente querida Paula… - se ríe y a continuación le guiña un ojo a Ali, ha ganado la apuesta. Ali frunce el ceño y al final se ríe, últimamente no hay forma de ganarle una apuesta a Blanca…
- Bueno, ¿vais a ir?
- Pero si no nos han invitado – replica Ali.
- Claro que si, nos ha mandado una invitación para todas, para las seis… - Patricia parece emocionada, hace tiempo que quería ir a una fiesta de este tipo, y parece que esta semana va a tener suerte.
- Lo decidiremos, cuando tenga el estómago lleno…
María capta la indirecta de Blanca y la coge del brazo para acompañarla a la cafetería.

Ahora todas tienen en mente lo que les depara el fin de semana. Vestido nuevo, camisetas provocativas, zapatos, chicos que irán, chicos que les interesan, alcohol, algún que otro cigarrillo de la felicidad, un inquietante sueño por conocer a alguien interesante, una oportunidad de darse a conocer, una ocasión para...una dulce y provocadora ocasión. Adolescentes, se ríen, charlan y se cogen de la mano para cruzar la calle. Son chicas llenas de vida, llenas de sueños, de alegrías y de penas. Quieren comerse el mundo, pero no saben que el mundo puede comérselas a ellas...

lunes, 1 de noviembre de 2010

Capítulo 8



Al igual que Ali, sus amigas tienen también un diario; ahora palpita agitádamente el de Paula. Entre las cuatro paredes de un baño pintado mil ilusiones escritas con bolígrafos de todos los colores. 8:22 y una chica pequeña escribe palabras lluviosas que se le escurrieron de camino al instituto, mientras agarraba el paraguas nuevo que su madre le ha regalado por su cumpleaños. 18 años y tantos sueños en su cabeza... Escribe apresurádamente pues no quiere llegar tarde, odia llegar tarde y que todos la miren, como si fuera un extraterrestre. Quiere ser pintora, le encanta dibujar. Estudiará Bellas Artes, ya lo ha decidido. Sabe que sus padres no lo aceptarán y que la criticarán por ello. Tiene ganas de huir, no es feliz.

Querido diario:
"Es como si tuviera cien hormigas correteando por dentro de mi barriga, es una sensación que no soy capaz de explicar. Abrumada, sola. Es como un pellizco en el pie, como si te clavaran mil cuchillos por la espalda. ¿Por qué este extraño sentimiento? Quiero sacarlo de mi, destriparlo y que no vuelva...