jueves, 18 de noviembre de 2010

Capítulo 10

Y recorre dedo a dedo su espalda fría. A ella se le erizan los pelos y se le ruborizan las mejillas. Termina con un beso dulce en la nuca; y se aleja acariciando su suave pelo negro.. Un escalofrío encerrado en cuatro paredes de una habitación llena de pasión, recortes de amor por las paredes, un televisor roto y cuarenta y siete botellas de cerveza desperdigadas por una habitación que desprende un olor a revolcones, sexo envuelto en sábanas color celeste y olor a marihuana. Toca la ventana con sus delicados dedos amarillos, debido a la nicotina; observa a los pájaros, y derrepente ve un avión. Si, ya sabe lo que tiene que hacer, un millón de ilusiones perdidas que vuelven. Un radio cassete hace que suene por toda la casa una preciosa canción que habla de como un chico le dice a su chica todas aquellas cosas que solían hacer en tiempos pasados y como todas esas cosas se han borrado, eliminado, esfumado...


Un brazo agarra su pequeña cintura y la hace girar por la habitación. Él ya se ha vestido, pantalones ajustados y una bonita camiseta negra, converse negros y un gorro de invierno que hace juego con sus deportivas que ella misma le regaló por su cumpleaños. Un beso robado, suave, lento, con sabor a café...y ella se acuerda, cosas que solíamos hacer juntos...

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