domingo, 7 de noviembre de 2010

Capítulo 9

El curso va avanzando, poco a poco, cayendo al suelo hojas de días pasados, apuntes de citas, días de exámenes;  y con él llegan los colores amarillos, anaranjados y marrones del otoño, hojas secas repartidas por todo el suelo de la ciudad y un frío que congela hasta tus sentimientos. Ya es común ver a las chicas del instituto con abrigos largos. Las bufandas han dejado de estar en el fondo del armario, para ocupar un sitio más accesible.


Ali y Blanca están en el recreo, han quedado con las demás, tienen algo que contarse.
- ¿Qué crees que tienen que decirnos? – pregunta Ali curiosa.
- Pues algún cotilleo que todo el mundo ya sabe y nosotras, como siempre, somos las últimas en enterarnos- Blanca se sonríe, le hace gracia esta situación. Sus amigas, exceptuando Ali, piensan que para sobrevivir en el instituto hay que estar al tanto de la vida personal de cada uno, hay que conseguir ser el más popular, el más malo, el más cabrón, ¿es lo que está de moda no?. Pero están tan equivocadas con ella...pues la verdad, es que no le interesa ni lo más mínimo todos esos cotilleos ni kits de supervivencia en el instituto.
- (Ali suelta una gran carcajada), ¿sobre quién crees que será esta vez?
- Pero ¿cómo puedes dudarlo? Seguramente que nuestra queridísima Carolina se ha ligado a otro de segundo.
- Si, sobre todo queridísima… Tienes razón, ¿con quién crees que se habrá liado?
- Bah, yo creo que está organizando una fiesta, ¿si no porqué la gente está tan revolucionada? ¿Apostamos?
- Apostamos.
Se estrechan la mano; no hace falta negociar el premio, ya saben que la que pierda de las dos tendrá que invitar a la otra, al menos a una hamburguesa del Mc Donalds.
Instantes después se acercan el resto de sus amigas: Paula, María y Sara. Falta Patricia, ¿dónde se habrá metido?- Se pregunta Blanca. Todas con la misma noticia en mente, probablemente acerca de Carolina, la chica más popular del instituto.
- Venga soltarlo ya que tengo hambre…
- Qué impaciente eres Blanca, ahora te acompaño si quieres- se ofrece María. Mira a su alrededor- ¿Y Patri?-preguntó.
- Al acabar el examen marchó apresuradamente sin decir nada- dijo Sara, preocupada.
- Bueno, ella sabrá lo que hace, luego se lo contaremos. Ahí va, no os lo vais a creer, pero nos ha llegado una invitación para el cumpleaños…
- Espera que lo adivino… - Blanca interrumpe a Sara, y cierra los ojos cómo si se estuviese concentrando, se pone los dedos sobre la sien y de repente exclama- ¡es el cumpleaños de Carolina!
- ¿Cómo lo has sabido?- pregunta Paula incrédula.
- El poder de la mente querida Paula… - se ríe y a continuación le guiña un ojo a Ali, ha ganado la apuesta. Ali frunce el ceño y al final se ríe, últimamente no hay forma de ganarle una apuesta a Blanca…
- Bueno, ¿vais a ir?
- Pero si no nos han invitado – replica Ali.
- Claro que si, nos ha mandado una invitación para todas, para las seis… - Patricia parece emocionada, hace tiempo que quería ir a una fiesta de este tipo, y parece que esta semana va a tener suerte.
- Lo decidiremos, cuando tenga el estómago lleno…
María capta la indirecta de Blanca y la coge del brazo para acompañarla a la cafetería.

Ahora todas tienen en mente lo que les depara el fin de semana. Vestido nuevo, camisetas provocativas, zapatos, chicos que irán, chicos que les interesan, alcohol, algún que otro cigarrillo de la felicidad, un inquietante sueño por conocer a alguien interesante, una oportunidad de darse a conocer, una ocasión para...una dulce y provocadora ocasión. Adolescentes, se ríen, charlan y se cogen de la mano para cruzar la calle. Son chicas llenas de vida, llenas de sueños, de alegrías y de penas. Quieren comerse el mundo, pero no saben que el mundo puede comérselas a ellas...

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